Menos empleados, más trabajo, más presión.

Según datos de la ultima comisión de seguimiento del ERE:

  • En marzo se producirán 561 salidas.
  • El total de afectados del ERE serán 1.604 compañeros y compañeras.
  • Junto a los 1.800 del plan de salidas voluntarias, conlleva una reducción de plantilla en un año de 3.400 personas.

Además, tenemos que añadir:

  • Una pandemia.
  • Una renovación tecnológica que no acaba de producirse.
  • Malestar de los clientes por la atención que reciben.
  • Y como siempre un incremento de objetivos y una disminución del variable.

Mientras leemos en la prensa noticias como que Grass Lewis, un conocido asesor de grandes inversores, considera que las remuneraciones de la cúpula directiva de Banco Sabadell suponen “demasiado peso” en su balance.

Los de siempre se llenan los bolsillos y la plantilla sigue otro año con el sueldo congelado.

Nosotros defendemos y reclamamos:

  • Refuerzo de personal para atender a los clientes como se merecen.
  • Facilitar la gestión en ventanilla o cajero.
  • Unos objetivos comerciales reales y asumibles.
  • Medidas eficaces que hagan mas efectivo el esfuerzo de la plantilla.

No son necesarias fórmulas mágicas, sino tratar como personas a los clientes y también a los empleados y las empleadas.